La tiroides se describe a menudo como el termostato del organismo
Una tiroides poco activa puede provocar ciertos signos relacionados con un metabolismo ralentizado: fatiga crónica, sensibilidad al frío, aumento de peso, pérdida de energía, confusión mental, palidez, hinchazón del cuello y del rostro, trastornos del sueño, mayor caída del cabello, sequedad de la piel, estreñimiento, ralentización del ritmo cardíaco, trastornos de la audición, disminución de la libido y, en general, todo lo que resulta de una disminución de la actividad de nuestro metabolismo.
Una tiroides que funciona de forma excesiva puede causar signos de hipermetabolismo como: hipertermia, sudoración, náuseas, tránsito acelerado, pérdida de peso.
En las mujeres, los desequilibrios tiroideos aparecen con frecuencia durante el embarazo, el parto y la menopausia.
El papel de los factores ambientales
El equilibrio tiroideo es muy sensible a nuestro entorno. Lo que comemos, nuestra actividad física, el nivel de estrés, el sueño e incluso el lugar donde vivimos son factores que influyen y pueden alterar el frágil equilibrio de la función tiroidea.
El funcionamiento de la tiroides está regulado por el eje hipotálamo-hipofisario situado en la base de nuestro cerebro. La hipófisis secreta un mediador llamado hormona estimulante de la tiroides (TSH), que activa la secreción de las hormonas tiroideas T4 y T3 en función de las necesidades. La T4 (levotiroxina) es la forma de reserva de las hormonas tiroideas; de hecho, es una prohormona. Posteriormente se transforma en triyodotironina (T3), que es la forma activa utilizada para estimular la actividad de nuestras células.
Es mediante la medición de la tasa sanguínea de TSH como se puede controlar la función tiroidea. Los valores normales de TSH se sitúan entre 0,4 y 4 mUI por litro de sangre. También puede realizarse la medición de los niveles sanguíneos de T4 y T3. La valoración tiroidea siempre es interpretada por un médico.
El interés de los complementos alimenticios para el bienestar
La tiroides es una de las glándulas endocrinas más importantes, ya que regula toda la actividad energética de las células de nuestro organismo. Cuando la tiroides funciona lentamente, a todo nuestro cuerpo y mente les cuesta funcionar. Por ello, es muy importante cuidarla al máximo, ya que desempeña un papel fundamental en nuestro bienestar diario.
El diagnóstico de un profesional sanitario es indispensable para medir tu TSH. Sin embargo, puedes notar los primeros signos de un funcionamiento ralentizado de la tiroides sin que tu médico considere necesario prescribirte un tratamiento hormonal. En esta fase, el aporte de nutrientes esenciales para su buen funcionamiento y una mejora de los hábitos de vida pueden ser a veces suficientes para recuperar el equilibrio.
Sin embargo, la alimentación por sí sola a menudo no basta para cubrir todas las necesidades diarias, por lo que conviene procurar aportar diariamente los nutrientes indispensables mediante complementos alimenticios.
Por ello, Laboratoire PAPILLON ha creado NATHYROÏD, un complemento alimenticio que reúne en un mismo producto un conjunto de elementos de origen natural reconocidos por tener efectos beneficiosos sobre la función tiroidea*.
Los complementos alimenticios deben utilizarse en el marco de un estilo de vida saludable y no deben usarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada.
NATHYROÏD es un complemento nutricional; no está destinado a sustituir un tratamiento con hormonas tiroideas sintéticas (levotiroxina). Consúltalo con tu médico. En caso de uso como complemento de dicho tratamiento, es importante respetar un intervalo mínimo de 2 horas entre la toma del medicamento y la del complemento alimenticio debido a la presencia de hierro en NATHYROÏD que podría modificar la absorción de la levotiroxina en caso de toma simultánea.
*El selenio y el yodo contribuyen al funcionamiento normal de la tiroides.
**El extracto de Mirra de la India (Guggul) favorece un buen equilibrio de las hormonas tiroideas.
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